Hace algunos años, cuando aún vivía en Málaga, soliamos turnarnos (nos turnabamos porque ninguno queria ir) para ir a ayudar a mi padre a pintar. Él hace años que se dedica a pintar casas, es "pintor de brocha gorda" como solía decir.
El caso es que aquella vez le tocó a mi madre. Por aquel entónces, iban a una casa antigua, de una gente bastante bien situada en Málaga. Y como a veces se aburría y no tenía mucho que hacer, se ponía a ojear las cosas que tenian por la casa, las ropas, los muebles, los libros...
Un día, encontró un libro que llamó su atención por dos cosas, lo viejo que parecía, y el hecho de que no tuviese título. Así que sin más lo cojió y se puso a ojerarlo. Era un diario.
En aquel diario, el que había sido el señor de la casa, ya fallecido, contaba todos los días de su vida, historias de la guerra, de su mujer, de sus deseos frustrados de haber tenido algún hijo... Pero lo que más llamó la atención a mi madre fueron los últimos años, en los que cada día el viejito abría su diario, y contaba lo que había sucedido durante la jornada, que mas o menos venía siendo lo mismo todos los días. Decía así:
"Hoy me he levantado. He dado los buenos días a mi querida esposa. He bajado a por el periódico y el pan. Estos nueve pisos se me hacen ya muy pesados. Hemos desayunado, a medio día hemos comido. Por la tarde, hemos ido un rato a casa de la hermana de mi mujer. Y ahora es de noche y nos vamos a dormir. Y ya se acabó otro día, gracias a Dios"
Y así durante meses y meses y meses... A mi madre le dió mucha pena y mucha ternura al mismo tiempo, quiso pedirle aquel diario a la señora de la casa, pero nunca se atrevió pues consideraba que haberlo leído era en gran parte una violación de su intimidad. Sin embargo, nos contó aquella historia de un señor, que aunque había sido una persona muy pudiente e importante en otros tiempos, finalmente acabó como todos los viejos, solo y aburrido.
Espero que os haya gustado
Mil besos mis niños
Noelia

6 comentarios:
Depende de que viejo. Tu y yo nos apuntaremos como amigas a los viajes de los pensionistas. Así que ni solas ni aburridas.
Jajaja, di que si mi niña... nuestros diarios tienen que estar llenos de aventuras.
A ver si nos vemos pronto. Miles de besos
Q triste, encima lo he leio con la lluvia de fondo y la canción nueva de Lenny Kravit(Kravis? Kravich?)
Me apunto con vosotras al Imserso
Puedo yo tb???
la verdad que es una bonita historia Noe...si al final todos somos iguales, eso es lo bueno
Jajaja que penoso ya estamos pensando en el inserso.
Buenos eso si, vamos a ser el cuarteto calavera, vamos a poner a todos los viejor firmes jajaja
Muchos besos mis niñas
¿Se apunta alguien mas?
Nadie ha pensado que quizá esa frase de "se acabó el día, gracias a Dios" fuera una frase agradeciendo el haber podido tener otro día junto a su mujer, en su casa y aún vivo????
A mi me gusta pensar que es así. Y yo me alegro de llegar al final del día una vez más, Gracias a Dios.
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