viernes, 29 de diciembre de 2006

¿Qué fuerza es esa que nos empuja para alejarnos de la comodidad de aquello que nos es familiar y nos lleva a enfrentar desafíos, aún sabiendo que la gloria del mundo es transioria?. Uno de mis autores contemporáneos favoritos, Paulo Cohelo, cree que esa fuerza, ese impulso que nos aleja del calor y la tranquilidad familiar se trata de la búsqueda del sentido de la vida.
Cuando decidí mudarme a Canarias, sabía que estaba escogiendo un camino que, evidentemente, me haría renunciar otros. Yo enconté un motivo importante para hacerlo, aunque también lo medité mucho. Elegir este camino supuso renunciar a muchas otras cosas, dejar a mi familia lejos, a mi madre desconsolada, a mis amigos, en definitiva, toda una vida que debia abandonar para luchar por un deseo, el deseo de vivir junto a la persona amada.
En muchas ocasiones he pensado en abandonar, porque encontar algo importante en la vida no significa que tengas que renunciar a todo lo demás. Sin embargo, sigo luchando cada día para encontrar mis sueños, mis deseos.
Gracias por acompañarme siempre y por no soltar mi mano.
Si tienes un pasado que ya no te acompaña,
olvídalo ahora.
Imagina una nueva historia para tu vida, y cree en ella.
Concentrate tán sólo en los momentos en que conseguiste
aquello que deseabas, y esa fuerza te ayudará a conseguir
lo que deseas ahora.

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